El canje del soldado israelí Gilad Shalit por 477 presos palestinos pone de manifiesto la necesidad de que todas las personas recluidas en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados (TPO) reciban un trato humano, ha afirmado hoy Amnistía Internacional.
“Este acuerdo supondrá un alivio para Gilad Shalit y su familia, tras una dura experiencia que se ha prolongado durante más de cinco años. Numerosas familias palestinas sentirán hoy una sensación de alivio similar al reunirse con sus familiares, que en muchos casos han pasado decenas de años recluidos en duras condiciones en Israel”, ha declarado Malcolm Smart, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.
“Sin embargo, es preciso tomar más medidas para proteger los derechos de miles de personas que continúan recluidas. Las autoridades israelíes, la administración de facto de Hamás en Gaza y la Autoridad Palestina en Cisjordania deben aprovechar esta oportunidad para garantizar el respeto por los derechos de todas las personas encarceladas y bajo custodia.”
El 14 de septiembre por la mañana, las máquinas excavadoras militares israelíes demolieron tres casas y tanques de agua en la localidad de Aqaba, en el norte de Cisjordania, y dejaron sin hogar a 22 personas, entre ellas 12 niños y niñas.
Desde principios de año, más de 750 palestinos de Cisjordania se han convertido en desplazados después de que sus hogares fueran demolidos por las fuerzas militares israelíes. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, estas cifras son casi cinco veces superiores a las del año pasado durante el mismo periodo.
Las máquinas excavadoras destruyeron los hogares de Khaled Sbeih, Basem Sbeih y Abdel Nasser Sbeih, y dejaron a las tres familias en la calle con tan solo unas cuantas pertenencias que pudieron rescatar.
“Todo esto ha ocurrido sin previo aviso. Habíamos recibido una carta en la que se nos informaba de que no teníamos permiso para construir, pero no había fecha para una demolición ni nada parecido”, contó Khaled Sbeih a Amnistía Internacional.
Los habitantes de un pueblo beduino del desierto de Néguev, en Israel, se enfrentan a una demanda por la que se les solicita que paguen lo que les ha costado a algunos organismos del gobierno de Israel destruir en reiteradas ocasiones sus viviendas y otras construcciones.
El 26 de julio las autoridades israelíes interpusieron en un tribunal una demanda por 1,8 millones de nuevos shekels (más de 500.000 dólares estadounidenses) por los gastos que les ha acarreado destruir las construcciones y desalojar a los habitantes del pueblo de Al Araqib más de 28 veces el año pasado. El último desalojo se produjo el 25 de julio.
Los habitantes beduinos reivindican que el pueblo de Al Araqib se encuentra en sus tierras ancestrales, pero las autoridades afirman que se han establecido ilegamente en un asentamiento “no reconocido”.
“A medida que pasan los días, comenzamos a perder la esperanza de volver a ver a nuestro hijo algún día. No sabemos dónde lo mantienen recluido ni cómo se encuentra […] ni tan siquiera si sigue vivo.”
(Noam Shalit, padre de Gilad Shalit, dirigiéndose a la Misión de Investigación de la ONU sobre el conflicto de Gaza, 6 de julio de 2009)
Mañana se cumplen cinco años del cautiverio del soldado israelí Gilad Shalit. El brazo armado de Hamás, que lo mantiene retenido en un lugar secreto en la Franja de Gaza, lo está utilizando como rehén en la negociación política que pretende llevar a cabo con Israel. Desde que grupos armados palestinos lo capturaran el 25 de junio de 2006 en una base del ejército situada al sur de Israel, se le ha negado todo contacto con el mundo exterior.
Abdallah Abu Rahme es una persona afable y articular. El pasado julio cuando le llame para establecer un tiempo para hablar antes de una de las protestas semanales en su pueblo de Bi’lin en la Cisjordania ocupada, hizo bromas y me explicó exactamente la mejor manera de llegar desde Jerusalén a través de todos los puestos de control y bloqueos de carreteras.
La vocación de Abdallah es la enseñanza, pero lo que ocupa la mayor parte de su tiempo es su participación con el comité popular de las protestas pacíficas en contra de la pared/muro construido por Israel, que serpentea a través de los territorios ocupados de Cisjordania (BM). Israel dice que el muro está siendo construido por razones de seguridad, y otros dicen que el muro no está haciendo más que estrangular las economías de los pueblos por que los aísla de sus tierras agrícolas y fuentes de agua.
La Corte Internacional de Justicia dictaminó en el 2004 que el muro es ilegal en el que se sienta en el territorio palestino y debe ser eliminado. El ochenta por ciento del muro está construido en territorio palestino, pero cinco años más tarde, la mayoría de la pared permanece de brazos cruzados y mientras que su construcción continua en territorio palestino. Comités populares han surgido a través de Cisjordania para protestar contra la pared y en los últimos 18 meses parece haber un incremento en el hostigamiento y la persecución de los activistas involucrados, como también personas que participan en acciones no violentas.
Israel le esta negando a los palestinos su derecho de acceso al agua potable mediante el uso de políticas discriminatorias y restrictivas.
Donatella Rovera, investigadora superior en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados, dijo,
“Israel permite a los palestinos el acceso a sólo una fracción de los recursos hídricos compartidos, que se encuentran principalmente en la Ribera Occidental ocupada, mientras que los asentamientos ilegales de Israel, no reciben cantidades prácticamente ilimitadas. En Gaza, el bloqueo israelí ha hecho una ya difícil situación peor.”
La situación sigue tensa en Zimbabue después que el primer ministro, Morgan Tsvangirai, se retiró temporalmente de la coalición de gobierno el 16 de octubre. Después de los 10 días de desavenencia, El Movimiento por el Cambio Democrático (Movement for Democratic Change) de Tsvangirai boicoteó la reunión de gabinete del martes, ya que las quejas pendientes del partido ZANU-PF de Mugabe aún no se han abordado. El catalizador inicial para la retirada del MDC fue la detención temporal de uno de sus miembros superiores, Roy Bennett, por las fuerzas gubernamentales. El MDC ha continuado con su boicot sobre la base de que Mugabe no está aún implementando la aplicación del Acuerdo Político Mundial (Global Political Agreement), que los nombramientos claves del gabinete siguen sin resolverse y que los partidarios de ZANU-PF y las fuerzas de seguridad se han negado a detener su campaña de intimidación de los legisladores y los partidarios del MDC. (more…)
Aminstía Internacional trabaja para proteger los derechos humanos por todo el mundo. Tenemos más de 2,2 millones de partidarios, activistas y voluntarios en más de 150 países y somos completamente independiente de los intereses gubernamentales, corporativos o nacionales. Entérate más de nosotros en AmnestyUSA.org »
Barbara Joe es coordinadora voluntaria para el Caribe para Amnistía Interacional EE.UU. See all »